Si quieres cultivar en febrero, la espinaca es el vegetal perfecto

Las espinacas son un vegetal rico en vitaminas y antioxidantes

Verduras como las espinacas son ricas en vitamina A.

Verduras como las espinacas son ricas en vitamina A.

Con la llegada del mes de febrero, los entusiastas de la jardinería y la agricultura encuentran en las espinacas un aliado perfecto para empezar sus cultivos. Esta verdura versátil y fácil de cultivar se convierte en la estrella de los huertos gracias a su capacidad de adaptación y su delicioso sabor. Expertos en agricultura coinciden en que febrero es el momento ideal para sembrar espinacas, evitando así un producto final excesivamente amargo. ¿El secreto? Preparar adecuadamente las semillas antes de sembrarlas en el suelo.

Cómo plantar espinacas en tu huerto

En primer lugar, hay que preparar las semillas en agua al menos durante dos horas. De esta forma, se hidratarán de forma correcta y tendrán reservas más que suficientes para germinar. También es un método perfecto para detectar aquellas semillas que no son viables.

Segundo, toca preparar el suelo. La tierra debe estar suelta y absorber bien el agua, recomendando abonarla previamente para que las plantas crezcan de forma saludable. Tras ello, la siembra de las espinacas puede realizarse directamente en el suelo o en un semillero, según las preferencias del agricultor. El surco de siembra debe tener aproximadamente 2 cm de profundidad, con una distancia entre surcos de al menos 25 cm para permitir un adecuado desarrollo de las plantas.

Durante las primeras semenas después de la siembra, hay que mantener el suelo hidratado sin encharcarlo, ya que las espinacas son sensibles al exceso de agua. Aproximadamente dos semanas después de iniciar el cultivo, deben empezar a germinar las primeras plantas. La cosecha se producirá dos meses después de la siembra, o arrancando las plantas de raíz, o cortando las hojas más grandes para que la siembra sea continua.