El Barça, a través de su presidente, Sandro Rosell, amenazó con romper relaciones con el Real Madrid a raíz de las acusaciones de José Mourinho. Existe la posibilidad, por lo tanto, de que los dos grandes del fútbol español pasen de la guerra fría a un enfrentamiento abierto que afectaría a las cuestiones diplomáticas, como las comidas institucionales o la visita a los palcos del Camp Nou o del Bernabéu, pero que generaría una duda de varios millones de euros: ¿qué ocurre con los derechos de televisión? ¿Barça y Madrid seguirían yendo de la mano en el reparto del pastel televisivo, la gran fuente de ingresos de los clubs de Primera?
En la Liga española, la diferencia entre lo que ingresan Barça y Madrid y lo que recibe el resto de equipos es abismal (el Barça, por ejemplo, recibe una cantidad 19 veces superior que la del colista de la Liga), una circunstancia que se refleja de manera casi milimétrica en la clasificación. Barça y Madrid se reparten el 35% de los casi 700 millones de euros que la Liga española genera en derechos de televisión en un sistema que no admite variables en función de la clasificación de las últimas temporadas, las audiencias o los `pinchazos¿ en la televisión de pago, como ocurre en la Liga francesa, alemana, inglesa o italiana. Ese es el modelo que propugnan varios clubes de la zona media, liderados por el Sevilla: el dinero se dividiría en dos partes, una del 40% y otra del 60. La primera se repartiría entre todos los clubs de Primera a partes iguales (a cada club le correspondería una cantidad de 18 millones de euros). La segunda se establecería en función de las audiencias, los resultados deportivos y la clasificación histórica, entre otros factores, según apunta el periodista Rubén Uría en su blog de Eurosport.
Pero este modelo cuenta con la oposición frontal de Barça y Madrid, que van de la mano a la hora de defender su situación de privilegio. Que ambos clubes mantengan una estrategia común es fundamental para que la tarta televisiva siga repartida de la misma manera y por lo tanto, Barça y Madrid están obligados a pelear desde la misma trinchera en la guerra televisiva, por más que sus relaciones de cara a la galería puedan estar rotas.
Si la Liga adoptase el modelo de las grandes ligas europeas, el campeonato sería mucho más disputado y se exportaría mejor a otros países. “Es mucho más valioso vender una Liga BBVA con muchos buenos equipos luchando hasta el final por el título. Si un partido entre dos clubs de mitad de tabla llega a ser tan atractivo como uno de los que juegan los grandes, la Liga sería mucho más rentable y todos los clubs participantes se beneficiarían”, explica Mario Oliveto, director general de la consultora Sport+Markt. Pero es imposible plantearse un reparto así sin el visto bueno de Barça y Madrid, que acaparan la gran mayoría del negocio y que no parecen dispuestos a ceder.
Según muchos expertos, el modelo inglés es el que mejor se adaptaría a la Liga española. En la Premier, la mitad del pastel televisivo se distribuye a partes iguales entre todos los clubs. El 50% restante se divide en dos: la mitad, en función de los criterios de clasificación. La otra mitad, en virtud de la audiencia.
La Premier repartió 1.080 millones de euros: 64 para el líder, el Manchester United y 44 para el colista, el West Ham: una diferencia de 20 millones de euros. En España, Barça y Madrid cobran 20 veces más que los equipos de la zona baja, pero ¿quién, de los dos grandes, se atreve a dar el paso para reformar el modelo actual?