Lo dijo Florentino Pérez, ese ser superior según los medios de comunicación madridistas y -casi todos- madrileños. El Madrid estará en la NBA. O, mejor, la NBA suspira por incorporar al Madrid en su organización. Nada nuevo. Florentino ya lo había dicho en su anterior etapa como presidente blanco, cuando consiguió tocar fondo con una gestión nefasta para el basket de su club, fichar cuatro entrenadores y 51 jugadores en seis años y lograr no ver casi ningún partido porque nada le interesaba lo que sucedía en la pista y ser conocido en la ACB casi exclusivamente por montar un huelga absurda y económica que perjudicó a los clubs. Porque, aunque ahora parezca, un personaje caído del cielo, Pérez lo dejó todo -el fútbol también- en ruina total antes de abandonar apresuradamente el barco como nunca debe hacer un capitán.

Evidentemente, Pérez no sabe nada de la NBA (ni le preocupa). Ni conoce las posibilidades de que su club juegue esa competición (ninguna como todos los clubs europeos), ni le interesan. Sabe, eso sí, que hablar de la NBA da glamour y, como es gratis, pues se hace. Y si hay que pagar, pues se paga que para eso están los bancos, que igual deniegan una hipoteca de 30.000 euros a un trabajador que conceden un crédito de 300 millones de  para que Florentino reconstruya el equipo que él mismo contribuyó a destruir. Como si la hemeroteca no fuera suficientemente sonrojante (lo que dijo sobre la NBA en su primera etapa fue vergonzoso), habrá que seguir de cerca lo que va a decir en los próximos meses porque amenaza con el delirio. Florentino y sus palmeros, que tiene muchos y con potentes altavoces, va a colocar al Madrid en la NBA siempre que alguien le pregunte por el basket con lo que conseguirá tapar sus lagunas (no sabe absolutamente nada de este deporte), hacer reir al otro lado del Atlántico (y en este lado también) y perjudicar a las competición de la ACB y de la Euroliga, que son en las que se mueven -y en las últimas temporadas con más pena que gloria- los blancos. Pero el presidente blanco tiene bula para decir y hacer lo que quiera. Se le rien hasta los peores chistes -cuestión de dinero- y se le permite lo que a otros les llevaría al cadalso deportivo. También debe ser cuestión de dinero.

No hay que descartar nada. Ni siquiera que todos los clubs de la NBA se planten en el inicio de la próxima temporada para reclamar la presencia entre ellos del Real Madrid. "No jugamos sin el Madrid", dirá Kobe Bryant cambiando su eterna camiseta barcelonista por una blanca de Raúl, mientras LeBron James llama a Madrid en busca de un contrato. "Quiero cobrar como Casillas", reclamará... sin saber que la prñóxima temporada cobrará 5 veces mas. Y David Stern, el Comisionado de la NBA, mantendrá contínuo contacto con Pérez para aprender. Todos quieren estar cerca del ser superior. Un fenómeno este Florentino Pérez.