Hace muy pocos días era generalizada la opinión de que la liga era simplemente cosa de dos, Barça y Real Madrid o Real Madrid y Barça. Hoy las dudas aparecen en ambos favoritos. El Barça es sorprendido por el modesto y desconocido Rubin Kazan y saltan las alarmas, incidiendo en que el equipo no está siendo el mismo que el de la pasada temporada, y que ya había dado muestras de ello en partidos anteriores –Almería, Valencia por ejemplo-.

 

Es cierto que el equipo de Guardiola no ha conseguido jugar tan brillantemente como lo hizo la campaña anterior. Pero también es cierto que el nivel de exigencia después de los éxitos y del gran futbol del pasado año, también es muy superior. La pasada temporada también hubo partidos discretos –Betis, español, Real Madrid-, pero era una temporada de ver como venían las cosas y las expectativas eran muy inferiores a las de ahora. Hoy ya se les exige en cada partido el máximo, sin pensar que los jugadores son seres humanos que difícilmente pueden rendir en todos y cada uno de los partidos del año con su mayor intensidad. Esta temporada se empezó preparando el, equipo para conseguir objetivos muy tempranos: Supercopa de España y de Europa. El equipo de una banda puede estar acusando el jugar muchos encuentros, y a nadie se le escapa que hay jugadores importantes y decisivos que no atraviesan por su mejor momento por circunstancias diferentes y lógicamente el equipo se resiente.

Dudar de la capacidad y calidad de estos jugadores esta bajo mi punto de vista fuera de lugar, y el equipo volverá a jugar bien con toda seguridad. Otra cosa es que nos siga pareciendo la plantilla exigua, y que ante tanta competición tengan que desgastar a muchos jugadores jugando muchos encuentros, ya que responsabilizar a los jóvenes de la cantera sería peligroso, ya que una cosa es estar de relleno y entrar cuando las cosas funcionan muy bien, eso es lo fácil, y otra muy diferente es darle la responsabilidad a los jóvenes en situaciones mucho más comprometidas. Repito, el equipo volverá a jugar bien de nuevo, otra cosa muy diferente es que vuelva a obtener los mismos o parecidos resultados.

En el Real Madrid la cosa está un poco más complicada, pues el proyecto acaba de empezar. El Barça ya demostró que puede jugar bien, el Madrid todavía no, y debe demostrarlo. En el mundo del futbol a los proyectos no se les da un tiempo razonable para que obtengan frutos, y sucede que fichar grandes jugadores no es sinónimo de hacer un gran equipo y menos en poco tiempo Guardiola es una losa para Pellegrini en este momento, pues muchos piensan que si el técnico del Barça lo consiguió excepcionalmente en tan poco tiempo, porque no va a poder conseguirlo el actual técnico del equipo blanco. Pero hay muchísimos ejemplos de entrenadores que lo han pasado mal en sus inicios de campaña y que en cambio han triunfado plenamente. El caso de Frank Rijkaard, a punto de ser cesado en mitad de la primera temporada y que acabó ganando Champions y ligas.

Las exigencias inmediatas están poniendo contra la pared a Pellegrini. Personalmente me parece una persona preparada y todo un caballero en su comportamiento, cosa que también valoro. Intenta jugar, eso si, como lo hizo en el Villarreal sin bandas, haciendo que los falsos centrocampistas de banda se metan hacia el centro para poder recibir y combinar en la posición de interiores y generando al mismo tiempo el espacio libre en la banda para que pueda ser utilizado por los laterales que son los que deben darle profundidad por bandas al equipo. No le están saliendo las cosas bien, por primera vez en mucho tiempo se ha quedado incluso sin marcar en el Molinón, y dispone además de jugadores en ataque, muy buenos con el balón, pero débiles en ayudas cuando el equipo no tiene la posesión de la pelota. Se repliegan poco y tarde, y el equipo se rompe con excesiva facilidad en dos partes, dando facilidades a los rivales al no tener una defensa estructurada en todas sus líneas. Cuando el equipo está fino en ataque, no hay problema, pues la pegada ofensiva es suficiente para tumbar a la mayoría de los rivales. Cuando no están acertados los de arriba, el equipo sufre mucho y puede caer incluso ante un Milán que dio sensación en la primera mitad de jugar andando. Derrotas como la del Rubin Kazan o Milán deben quedar en anécdota para uno y otro equipo. En cambio si se puede caer ante rivales más serios.