Thursday, March 26, 2009 4:16 AM
Lluís Mascaró
El Barça es mi selección
Hola, amigos.
Estos quince días sin fútbol (ni Liga, ni Champions, ni Copa) invitan a reflexionar sobre el sentido que para muchos barcelonistas, entre los que yo me encuentro, tienen las diferentes selecciones nacionales o estatales. Y no hablo sólo de la española, sino también de la argentina, la francesa, la camerunesa o la holandesa, por poner algunos ejemplos. Yo sólo me siento representado por un equipo y éste es el Barça. Mi selección es el FC Barcelona. Y me interesa muy poco lo que hacen los futbolistas de mi club cuando no están defendiendo los colores blaugrana. Sólo pido que no se lesionen y que regresen en condiciones para el siguiente partido.
Respeto a todos aquellos que se ven representados en la selección española que, por cierto, está practicando un fútbol de alto nivel gracias a jugadores que militan en el Barça o se han formado en la filosofía Barça, como Xavi, Iniesta, Cesc, Puyol, Reina... El triunfo de España en la pasada Eurocopa incluso consiguió que muchos aficionados se sintieran más próximos al combinado estatal, que había abandonado, por fin, todos los estereotipos del pasado. Había pasado de ser la 'furia' para ser el 'jogo bonito'. Y eso ha influido, mucho, en la conversión de algunos anti-españolistas de pro.
Yo, sin embargo, sigo sin engancharme a la selección española. Ni me apasionan sus victorias ni me duelen sus derrotas. Este sentimiento sólo lo tengo -o lo sufro- cuando juega el Barça. Entonces sí que el corazón se me sale del pecho tanto cuando las cosas van bien como cuando van mal. Ahora van bien, muy bien, y estoy disfrutando como hacía tiempo que no lo hacía con el equipo de Guardiola. Por eso estos quince días sin fútbol 'de verdad' para mí son una auténtica pesadilla. Sobre todo teniendo en cuenta que, en estos momentos, entramos en la fase decisiva de la temporada con la Liga, la Champions y la Copa en juego.
Que pase pronto este tormento de las selecciones y que los nuestros vuelvan al Camp Nou sin incidentes. Y entonces, a por el triplete.
Hasta mañana. Salud y suerte.